sábado, 30 de agosto de 2008

Condición humana

Para la que me dijo que era de día cuando en realidad era de noche

Tú eres la perfecta armonía

El primer piso de nuestros dulces recuerdos

Y el último de nuestros más impuros deseo

Acaso ¿no es así todo?

Este mundo hambriento de miseria

Donde nos aferramos a nuestra esencia

Donde nos aferramos a ti.

La perfecta armonía

Las que nos permite desear respirar

Hasta que nuestro alientos se confundan con el aire

Disfrutando hasta la mas minima partícula de oxigeno

Eres tú la más simple flor, la más débil.

Pero tu inquietante belleza te envuelve

En Una estética trémula

Que permites que jueguen cuestas ansiedades

Nuestras confusiones, nuestro cuestionamiento

Cual madre presta oídos

A los amargos pesares de los hombres

Esos que se disfrazan de ellos mismos.

¿Pero quien eres tú?

Te siento, impactado de tu pureza

Pero la costumbre me hace olvidarte

Arrepintiéndome después,

Al final, tú eres el más dulce tirano

El más afable dictador.

Tu nuestra condición humana